Hitzez hitz nos lleva a una idea sencilla: construir el euskera palabra a palabra. Recordar algo hoy y encontrarlo de nuevo otro día forma parte de ese camino.
El galtzagorri te acompaña con un pequeño reto de confianza: Hordago. En Euskalario cambia el progreso de una palabra; no hay dinero ni premios canjeables.
